Preguntas frecuentes
¿Se puede tener una oficina virtual en Transversal?+
Sí. Puedes contratar una oficina virtual: una dirección de prestigio para domiciliar tu empresa, con domicilio fiscal, recepción y reenvío de correo y paquetes, y acceso puntual a salas de reunión. Algunas opciones incluyen incluso días de coworking al mes. Es ideal si aún no necesitas un espacio físico, y puedes pasar a un despacho privado o al coworking cuando llegue el momento.
¿Hay oficinas flexibles para startups y empresas en crecimiento?+
Sí, es justo lo nuestro. Encontramos espacios flexibles que crecen con tu equipo, desde un puesto hasta una planta entera, con contratos cortos para no atarte. Es la opción ideal para startups y empresas en crecimiento que necesitan adaptarse rápido.
¿El coworking sirve para equipos y empresas, no solo para autónomos?+
Sí. El coworking va del autónomo a las empresas del Fortune 500: hay espacios para equipos y empresas de todos los tamaños, con puestos reservados, despachos privados dentro del coworking y salas de reunión. Es una buena forma de tener flexibilidad sin renunciar a un espacio propio para tu equipo, sea cual sea tu sector.
¿Hay que firmar una permanencia larga?+
No hace falta. Hay opciones desde un mes, y también contratos más largos si prefieres estabilidad y mejores condiciones. Puedes empezar con poco compromiso y ampliar o cambiar de espacio a medida que crece tu equipo. Buscamos la fórmula que encaje con tus plazos.
¿Se puede alquilar una oficina privada en Transversal?+
Sí. Hay oficinas privadas para equipos de todos los tamaños: desde un despacho para 2 o 3 personas hasta una planta entera, pasando por oficinas de 10, 20 o 50 personas. Tú eliges el tamaño que te conviene, y los espacios se adaptan a tu proyecto, no al revés. Vienen llave en mano, con contratos flexibles, y te damos el precio cerrado de cada opción sin comisión para tu empresa.
¿Qué diferencia hay entre coworking y una oficina privada?+
En coworking reservas uno o varios puestos en un espacio abierto y compartido, con acceso a zonas comunes y salas de reunión. Es la opción más flexible y económica, ideal para empezar o para grupos pequeños. Una oficina privada es un espacio cerrado, reservado solo para tu equipo, con más privacidad y silencio para concentrarte o recibir clientes. Tienes las dos fórmulas, y te ayudamos a elegir según cuántos seáis y cómo trabajéis.